Algo cambió en mí hace unos años

Share

Hace veinte años que soy autónomo.
Facturo bien.
Ahorro lo que puedo.
Y sigo dependiendo de clientes.
Que absorben tu tiempo.
Hasta que un día desaparecen.

Y la inflación.
Ese impuesto que pagas mientras duermes.
Sin votarlo.
Sin enterarte.
Un robo encubierto de tu tiempo y energía.

Mi hartazgo fue cada vez mayor.
Recuerdo una vez que lo descargué con mi pareja.
Ella me escuchó en silencio.
No tenía respuestas mágicas.
No necesitaba consuelo.
Necesitaba una salida.
Y ahí empezó todo.

No hubo momento eureka.
No me cayó del cielo.
Fue una caída lenta por las madrigueras de Bitcoin.
Primero la filosófica.
Luego la económica.
Después la tecnológica.

La que más me atrapó fue la primera.
Y en esas estaba cuando llegó a mis manos La filosofía de Bitcoin, de Álvaro D. María.
Primera edición!

Leía sin parar...
De repente, todo encajaba.
Era como si todo lo que sentía, imaginaba, o reflexionaba cobrase sentido en ese libro.

Para mí no era una inversión arriesgada.
Bueno. Sí.
También.
Pero era otra cosa mucho más grande.
Así que me olvidé del precio (medido en $/€).

Mientras algunos miraban gráficos esperando el próximo pump, yo veía algo distinto.
Un sistema realmente libre.
Sin amos.
Ni súbditos.
Con reglas claras y transparentes.

Y, por primera vez en veinte años, sentí algo nuevo.
Casi un superpoder.
Propiedad absoluta.
De verdad.
Para construir algo realmente mío.
Sin pedir permiso.

Desde entonces, ya no ha vuelto a ser como antes.

— JIYUKO