Cualquiera puede copiar el código de Bitcoin

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Copia el código de Bitcoin, te espero.
Es público.
Está descargable con un clic.
Cualquiera con un ordenador y una tarde libre podría clonarlo entero.

Y sin embargo.
Diecisiete años. Y nadie lo ha podido replicar con éxito.
Ni de lejos!

El código es lo fácil.
Lo difícil son los nodos.
Los mineros.
La red.
La gente que ya confía, después de diecisiete años viéndola funcionar.
Validando cada transacción.
Cada bloque, cada diez minutos, más o menos.
Sin dejar de funcionar ni un solo día.
Ni uno.
Redsys se cayo varias veces y te quedas sin pagar.
Visa estuvo diez horas caída en media Europa en 2018.

Y con unos incentivos perfecto que encajan para todas las partes en juego.
Una genialidad así solo se construye una vez.
Y después ya no hay manera de replicarla.

Bitcoin es parecido a internet.
Al protocolo TCP/IP.
Nadie monta una internet paralela. Ya hay una.
Y competir con ella tiene un coste en tiempo y complejidad que ya es inasumible..

Después de Bitcoin llegaron Ethereum. Solana. Cardano. 
Y millones más, literalmente.

Y aquí va otra diferencia.
El reparto.
Bitcoin no repartió nada antes de arrancar.
El que quiso una moneda, tuvo que minarla.
Compitiendo.
Con las mismas reglas que Satoshi.

Ethereum sí repartió antes de arrancar.
De los setenta y dos millones de ether que existieron el primer día, doce fueron directos a los fundadores y a la fundación.
Sin minarlos.
Sin comprarlos.

Y ahora piensa un momento en lo que significa eso.
Si alguien tiene doce millones de monedas que le salieron gratis, en algún momento tendrá que vendérselas a alguien.
A precio de mercado.
Al cryptobro de turno.

Y hay algo que ni Ethereum, con toda su ingeniería, pudo copiar.

Bitcoin no tiene dueño conocido.
Nadie sabe quién es Satoshi.
Desapareció en 2011 y no volvió a hablar.
No hay dueño al que convencer.
No hay fundación que vote.
Solo miles de nodos repartidos por el mundo.
Decidiendo cada uno por su cuenta qué reglas acepta.

Los demás sí tienen dueño.
Tienen fundación, sede fiscal.
Y alguien capaz de rebobinar la cadena cuando el resultado no le gusta.
Ethereum lo hizo en 2016.

Eso, con otro nombre, ya lo conocíamos.
Son proyectos, son empresas, son seudo bancos, loterías o estafas sin más.

Bitcoin es valor real.

— JIYUKO