¿Cuánto patrimonio tienes? A ver si te atreves
Te lo pregunto directo.
¿Cuánto patrimonio tienes?
Noto la tensión desde aquí.
Y no pasa nada, es normal, casi todo el mundo la siente.
Pero es curioso el contraste.
Contamos que no llegamos a fin de mes.
Que el jefe nos tiene hasta las narices,
Hasta que estamos jodidos anímicamente.
Pero hablar de dinero y lo que uno tiene, eso no.
Eso se guarda.
Como si fuera algo sucio.
Y luego, sin rechistar, nos desnudamos enteros ante el banco.
Ante Hacienda.
Todo lo que tenemos.
Todo lo que ganamos.
Todo lo que gastamos.
Ahí no hay pudor.
Con la familia y amigos, tabú.
Con el Estado, transparencia total.
Qué cosas.
Y creo que el problema viene de más atrás.
Nadie nos enseñó qué es el dinero.
Ni de pequeños, ni de mayores.
Y que no es algo sucio.
Nadie nos explico qué significa cambiar horas de tu vida por una nómina.
Porque de eso va esto, en el fondo.
No de cifras.
De energía.
De tiempo.
Y aquí va lo que de verdad me toca las narices.
Con todo ese silencio, no solo perdemos confianza.
Perdemos información.
Porque el que sí habla de dinero, aprende.
Se entera de qué inversión le funcionó al vecino.
De qué error de novato le costó un dineral a un amigo.
De cómo alguien negoció mejor un presupuesto, o con su jefe.
O montó un ingreso extra que tú ni te planteabas.
En fin.
Cada vez que aceptas un sueldo, una tarifa, una factura.
Estás negociando tu tiempo y tu energía vital.
Y si eso no merece hablarse con naturalidad, no sé qué lo merece.
¿Con quién puedes hablar de dinero sin pudor?
— JIYUKO