Los sueños son como señales

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Segundo post sobre esta película.
Aviso que voy a por la trilogía jejeje.
Y es que me marco mucho esta película.

Esta vez va de los sueños.
De querer llegar a algo concreto: una profesión, una cifra, un sitio.

Y de lo que suele pasar cuando lo comentas.
Un padre preocupado.
Tu pareja siendo razonable.
Tu hermana, que además te quiere.
Un amigo que no lo ve claro.

A mí me lo han dicho todo.
Busca trabajo en una buena empresa.
En una oficina.
Con un buen sueldo.

Y ojo, que no te lo dicen desde la maldad.
Te lo dicen desde el amor.
Y probablemente desde el miedo.

Pero sin sueño no hay coraje.
Sin coraje no se emprende nada.

Ni un negocio, ni una vida plena.

Hay una escena en la que Gardner le dice a su hijo que se olvide del baloncesto. Que no va a llegar lejos.

Y a los pocos segundos, se para.

Porque acaba de darse cuenta de algo.
Ese es su techo, no el de su hijo.

Él lo intentó y no llegó.
Así que recula.
Y lo que viene dejo que lo veas por ti mismo.

Gardner no era feliz porque acabara rico.
La felicidad no llega al final del camino.
Es lo que sientes cuando el camino, por fin, es tuyo.

Y los sueños son como señales para ese camino.

Por eso creo que la libertad y felicidad no son dos cosas.
Son la misma vista desde dos sitios.
Ser fiel a ti mismo.

Cuanto más libre eres, más fiel a ti puedes ser.
Y Feliz.

¿Y tú?
¿Alguien ha frustrado alguno de tus sueños?
¿Eres fiel a ti mismo?

— JIYUKO