Me avergüenza lo que pedía

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Os ha pasado como a mí que…
jo, me da vergüenza hasta decirlo.

Cuando era adolescente, lo recuerdo perfectamente.
Frustrado con el sistema y la pobreza.
Y decía: que impriman más dinero, que injusticia!

Sí, sí, ese es el nivel.
En mi defensa diré que la educación financiera en el cole brillaba por su ausencia.
En el cole, en el insti y en la uni!.

En fin, que era un antisistema revolucionario.
Bueno, como ahora, pero de otro palo bien distinto.

Volviendo al tema de la impresión de dinero.
Hay una frase que anoté y me encanta.

Ningún hombre debería trabajar por lo que otros pueden imprimir.

Y ya está. No hace falta más.
Léela otra vez, que yo lo hice tres.

Este chavalín soltó una frase así de simple. Y así de potente.

Jack Mallers

¿Y te das cuenta de que cambiamos vida, que no vuelve, por algo que otro fabrica de la nada?

Y que esa impresión hace que tu dinero valga menos.
Y con ello que tu tiempo, que es lo más valioso de tu vida, valga menos también.

Así que cuando te hablen de la inflación como si fuera el clima.
Algo que pasa, que viene de fuera, que no tiene dueño.
Recuerda esto.
Sí tiene dueño.
El Estado!.

En realidad son tres dueños, tres impresoras:

  • El banco central, que crea dinero de la nada, compra deuda y decide subir o bajar los tipos de interés.
  • El gobierno, que gasta lo que no tiene, e imprime deuda para taparlo.
  • Y tu propio banco, que cada vez que da un crédito inventa el dinero bajo la reserva fraccionaria.

El dinero y el Estado deben estar separados.
Es un error que estamos pagando con inflación.
Con nuestro tiempo.
Con nuestras vidas.

Incluso con guerras y muertes.
Pero esto lo dejamos para otra.

Aquel adolescente pedía más billetes.
Hoy hago justo lo contrario.
Guardo una parte donde no llega ninguna impresora.
Bitcoin es eso, al final.
Dinero que nadie puede imprimir.