Se huele
Recuerdo perfectamente los presupuestos que mandaba.
Me pasaba días puliéndolos.
Y cruzaba los dedos para que dijeran que sí.
No ponía fecha de respuesta.
No ponía condiciones.
Eso sí, desarrollaba un estudio a fondo.
Y el proyecto ya rebajado por si acaso.
Algunas veces el cliente tardaba tres semanas en contestar.
Respondía para regatear.
O ni respondía.
Mi email sonaba profesional, tranquilo y seguro.
La propuesta del proyecto y el presupuesto eran impecables.
Peeeero…
La necesidad estaba latente.
Se huele!
Al mandar un presupuesto sin fecha límite.
Al bajar el precio antes de que te lo pidan.
Es curioso pero los humanos somos como perros detectando la necesidad.
Tardé en aprender que no puedes mostrar necesidad.
Y esto se aplica a todo:
Buscando trabajo, pareja, hipoteca, etc.
Vale. Hasta aquí, mi aprendizaje particular de freelance.
— JIYUKO