liberalismo
Pierdes tú, gana él. Siempre.
Nunca me ha llegado una carta de Hacienda lamentando mis pérdidas. Y las he tenido. Malas decisiones, ninguna excusa, mías enteras. Ahí el Estado fue de una discreción ejemplar. Curioso. Cuando pierdo, la responsabilidad es toda mía. Cuando gano, resulta que tenemos que compartirlo. Y como siguen endeudados hasta las